A veces un solo momento puede quedar marcado en tu memoria tan fuertemente que hasta puedes volver a sentir aquella caricia. Esos son los recuerdos que cada vez que piensas en ellos se hacen mas fuertes. Los que por mucho que los destierres a lo mas profundo de tu subconsciente vuelven a aparecer sin motivo aparente. Esos son los que te sacan una sonrisa solo de recordarlos y después pueden desencadenar la lágrima mas amarga.
Un recuerdo de esas ganas que tenia aquel día de verte. De como a cada minuto que pasaba me impacientaba mas por no verte. De como gire la cabeza y allí estabas dedicándome la sonrisa mas bonita que había visto en mi vida. De como me llamaste la atención para que no pasara de largo y como me cogiste la mano hasta llevarme a un banco para sentarnos.
Como tratabas de arroparme porque hacia frío y hasta como hiciste para que nos quedáramos solos... Recuerdo cuando me pusiste el brazo por encima y me dijiste vamos a ver los premios. Y estando allí suavemente me colocaste delante de ti y me abrazaste como nunca nadie lo había echo antes. Colocaste tu mejilla contra la mía y note ese calor que me decía que eras tu esa persona de la que nunca me gustaría separarme. Giraste mi cara y me distes el beso mas bonito de toda mi vida... no recuerdo ninguno igual... fue precioso.
Ese es el momento, el cual nunca olvidas y a día de hoy todavía noto la mejilla y ese abrazo esos sentimientos se vuelven a repetir para mi cada vez que pienso en el... EN ESE INSTANTE...
Te quise, Te quiero y Te querré (A)